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viernes, 30 de marzo de 2018

Antes de todo, negocia contigo.

Alguna veces has tenido la oportunidad de conectarte con una persona sin, sin haber compartido, una sola palabra?
Creo que si, de hecho, me atrevería a decir que pasa mucho más de lo que pensamos.
Todo eso se hace factible en la medida que seamos capaces de mantener un equilibrio  entre nuestro querer ser versus nuestro deber ser. Al saber como conectarnos con nosotros mismos lograremos conectarnos mejor con los demás.

A mi me ha pasado que, teniendo a una persona en un pedestal por sus logros, su elocuencia y por su desenvolvimiento perdía la apreciación amplia de lo que estaba pasando en el plano general, volviéndome un admirador mas de sus mejores hazañas sin darme cuenta de que, mientras más la expresaba reconocimientos de admiración menos control tenia sobre el panorama a nivel general y sobre mi estado emocional. Proceso que lleva enormes frustraciones y más aun cuando cuando esta persona es un maestro del mágico mundo de la adulación.

Afirmaría que no hay mayor dolor que experimentar el desacuerdo con uno mismo. Rechazar nuestro cuerpo, nuestras acciones o simplemente nuestro psiquismo, nos lleva a un baile junto a los sentimientos de apego y/o rechazo que solo se pueden subsanar mediante una toma de conciencia de cara a una continua auto-observación profunda que nos lleve a una conversación sana con uno mismo.

Carl Rogers decía que se sentía más "eficaz" cuando podía escucharse a si mismo con tolerancia, siendo él mismo. Pues, si analizamos la eficacia desde la productividad nos daremos cuenta de que resulta ser más productivo aceptarse como individuo inexacto, en donde no siempre resulta factible actuar como quisiéramos volviéndonos más vulnerable de lo que nos imaginamos. Si, aceptando nuestra vulnerabilidad.

Quizás este punto de vista resulte ser extraño para algunos, sin embargo, considero valiente reconocerse como un ente vulnerable que, desde la ingenuidad de su ser sea capaz de demostrarse compasión, perdonarse así como alegrarse por los buenos momentos obtenidos. Ser vulnerable más allá de ser una debilidad puede resultar la piedra angular de tus conquistas.

Para lograr conectarse con los demás, se necesita empalmarse con su propia individualidad pero no desde afuera para adentro ni desde a dentro para fuera, mas bien desde donde estés ahora mismo. Sin excusas ni argumentos retóricos, sin teorías sino desde lo existencial. Porque no todo tiene que ser expresado mediante palabras, comunicarse es más que pronunciar simples palabras. Mas bien, negociar.

La negociación es un arte dicen algunos. Muchos comentan que buen negociador se nace, mientras que otros argumentan que se hace. Sin embargo se reconoce como necesario saber seducirse a si mismo como una de las cualidades  que no deben de faltar en el repertorio de un buen negociador. Conocer tu estado de vulnerabilidad y trabajarla ha de ser tu verdadero as bajo la manga.

Y como dicen por ahí, no existe confianza en el arte de la gobernanza, solo intereses en común.  E si de algo podemos estar seguro, es que nadie más que tu sabrá realmente cuales son los valores que deberás ser capaz de defender o no. Si te dejas seducir por el desenvolvimiento del otro, perderás sin duda el sendero volviéndote cómplice como el vil admirador de tu interlocutor y, justo ahí, habrás concedido tu poder de negociación a menos que, recuperes dicho poder desmontando el pedestal que mentalmente creaste.


Mientras más pajas dejes que pongan en tu mente, menos podrás encontrar tu sendero utópico. No es que haya algo de malo en reconocer las cualidades de alguien o no sino que, al poner en una balanza lo necesario que es enfocarse en conocerte y mejorarte versus lo urgente que es atender al otro, la prioridad ha de ser la mejora constante de un ser que siempre estará contigo y este, eres tú.

Reconocer tu estado anímico en una negociación es sine qua non para un optimo cierre. No se trata de tener control, sino de fluir en la medida que se va desarrollando la conversación. Si eres capaz de negociar contigo y estar conforme de los resultados obtenidos púes, podrás estar conforme de los resultados que obtendrás con los demás.

Es tiempo de hacer lo que debes de hacer para tener control de ti mismo, empieza negociando contigo mismo antes de negociar con los demás.

¿Te has encontrado en una situación parecida? Dejadme saber como lo has resuelto e si aun no lo has hecho pues, te invito a conversar sobre eso.



viernes, 2 de marzo de 2018

No manipules, Seduce.

Desde los inicios de mi carrera de Psicología siempre he tenido que enfrentarme a cuestionamientos muy interesantes de las personas al darse cuenta de mi formación. Mientras iba pensando el tiempo, estas inquietudes se hacían mas presentes y rutinarias hasta el punto de volverse normal. Y tampoco pretendían desvanecerse en mi camino de orientador en donde me veo constantemente en la disyuntiva de acompañar ciertos grupos de personas hacia una mejor interpretación lo que puedan lograr ser.

Hace poco se me acercó una persona quien mirándome directamente a los ojos, me solicitó que le enseñara a manipular como hacen los psicólogos, con la finalidad de obtener mejores resultados en su trabajo como promotor de marca. 
Le mire, y con una sonrisa le respondí: 
"La mejor manera de vender un producto es consumiéndola, así podrás promoverlo con la ventaja de ser también un consumidor". 
Insatisfecho de mi respuesta, me miro con desprecio como quien ha perdido la oportunidad de su vida. Si bien es cierto que el objetivo es legitimo, dudo mucho que la perspectiva sea coherente.

No hay mayor desilusión que recibir lo opuesto de la respuesta que buscas, salvo que sea el desconsuelo de darse cuenta que fue objeto de manipulación. Ni siquiera es la sensación de parecerse a un condón errante por las cloacas del malecón sino, por la impotencia de saber que fuiste engañado. Situación que provoca el derrumbe de cualquier persona y a la vez, quienes representa. 

Por otro lado, la seducción nos invita a ser participe de una interacción que salvo a condiciones marcadas entre las partes, se crea un intercambio de intenciones genuinas con pretensiones de obtener resultados que logren satisfacer a las partes incluidas. Si, también estamos hablando de valores humanos mezclados con una chispa de benevolencia y de don de gente capaces, de encaminarnos al deleite del brindis triunfal de la satisfacción del deber cumplido de manera colectiva.

Al sentarte en una mesa de negociación, no solamente estas dando a conocer la posición  institucional que representas, de igual forma dejas plasmado sustancialmente tu credibilidad como portavoz de dicha intenciones mediante la propuesta que defiendes. Y por ende, de cierta manera validas el modus operandi de la misma dentro de los poderes que se te fueron otorgado.

Una colega decía una vez, que la negociación es la oportunidad perfecta para darse a conocer, pero sobre todo de crear vínculos sólidos incluso, sin saber realmente para que han de servir en el futuro. Iría más lejos afirmando que es como bailar un tango con pies adiestrados para bailar Kompas y Merengues. En ese va y ven en donde se hace necesario de una gran apertura mental, yace la necesidad de velar por los objetivos planteados al menor costo. Pero sobre todo manteniendo la coherencia con los valores propios.

¿Una gracia derivado del altruismo colectivo?

Nah, no estamos para hacer favores desmontando nuestras posiciones mas bien, velar por la elaboración de un convenio favorable, dentro de lo posible. Pero tampoco presentarnos como Madre Teresa de Calcuta buscando interés donde no hay sino mas bien preocupándose por respuestas sostenibles a los temas puestos en la mesa.

Por ende, en lugar de buscar manipular a tu interlocutor propongo, aplicar la seducción. No para despertar el libido buscando la disminución de la capacidad de reacción de la otra parte, sino como lo plantea la Neuro lingüística, vende a la mente no a lo ojos mediante lenguajes persuasivos y argumentaciones presentadas de manera inteligentes. No como el típico acusador con intenciones de vacilar sino con la postura de atinar soluciones reales, funcionales y aplicables.

Manipular, es el mayor acto de cobardía que puede realizar un Negociador en pleno ejercicio de sus funciones. Porque no solamente pierde credibilidad como persona, sino porque pone en duda la confianza de la instancia a la cual representa.

Así que cuando te veas en la necesidad de manipular alguien para un fin, recuerda, te sale mas barato la seducción.

Danm! i love running

Has it ever happened to you that you thought you didn't like something and suddenly, you start to see its traces in different areas of y...